Por qué nos sentimos más felices en verano

Por qué nos sentimos más felices en verano

Parece algo inexplicable, pero no lo es, nos sentimos más felices en verano y te vamos a decir por qué.

La necesaria vitamina D

Vamos a empezar hablando de la vitamina D y su importancia para la salud. Esta vitamina tiene influye en el sistema nervioso, muscular e inmunitario. Destaca como una de sus funciones principales, la de ayudar al cuerpo a absorber el calcio y, por lo tanto, es necesaria para la salud de nuestros huesos.

La deficiencia de vitamina D puede llevar a enfermedades de los huesos como la osteoporosis o el raquitismo.

Gran parte de la población tiene carencias de vitamina D que pueden y deben suplir con una adecuada alimentación. Los pescados grasos como la trucha, el salmón, el atún o la caballa, son fuente de vitamina D natural. También se encuentra, aunque en menores proporciones, en la yema de huevo, el hígado de vacuno, el queso y los hongos. No es una vitamina habitual en frutas y verduras, con la excepción del aguacate. Este producto destaca entre los alimentos de origen vegetal que contienen vitamina D y una gran cantidad de grasas saludables, vitaminas y minerales.

Vitamina D y el sol

Hay una asociación directa entre la vitamina D y el sol, ya que el cuerpo produce dicha vitamina cuando la piel se expone directamente al astro. Por dicho motivo, se conoce a esta vitamina también como la vitamina de la luz del sol. Los expertos señalan que unos 15 minutos diarios de exposición solar son suficientes para mantener un nivel óptimo de vitamina D.

Es frecuente encontrar niveles más bajos de vitamina D en poblaciones que habitan en zonas más frías y con menos horas de sol. Afortunadamente, no solo podemos ayudar a los niveles de vitamina D a través de la alimentación, sino que existen suplementos alimenticios de venta en farmacia con tal fin. Es muy importante no exceder de la dosis recomendada y seguir unas pautas y control analítico, ya que el exceso de vitamina D también es perjudicial.

Sol, vitamina D y serotonina

Y finalmente llegamos a la conclusión deseada. En verano aumentan las horas de luz solar y, por lo tanto, hay una mayor absorción de vitamina D a través de nuestra piel. Todo ello hace que también aumenten los niveles de serotonina.

La serotonina es conocida por muchos como la hormona de la felicidad, ya que se cree que desempeña un papel muy importante en el estado anímico, el sueño, la digestión, la memoria…

Podemos aumentar la liberación de serotonina haciendo ejercicio, comiendo sano, tomando el sol y durmiendo lo suficiente. Todo esto, ayuda a mejorar el estado de ánimo y a que el cuerpo funcione mejor.

Felicidad y salud

En resumen, la felicidad está muy relacionada con la salud. En verano aumentan las horas de sol y pasamos más tiempo al aire libre. Motivo por el cual absorbemos más vitamina D y liberamos más de serotonina. También es una época de mayor actividad física y menos sedentarismo. Nadar, pasear y otras actividades al aire libre y en compañía estimulan nuestro organismo y nos ayudan a sentirnos más felices.

A todo ello hay que sumarle las ansiadas vacaciones de verano. No obstante, nuestro objetivo es ser felices todo el año. Para ello, controla tus niveles de vitamina D con una alimentación correcta, realiza ejercicio al aire libre, duerme lo suficiente y controla tus niveles de estrés.